09 enero, 2013

ODA A LA IGNORANCIA EXPORTADORA

Nadie nace sabiendo exportar,
pero investiga antes de preguntar


exportar, internacionalización, estrategia
Semanalmente recibo llamadas o correos electrónicos de empresarios interesados en mis servicios de búsqueda de agentes comerciales. 

Llegan a la página web de Agent Base España buscando agentes comerciales para exportar y sin apenas leerla se ponen en contacto conmigo.

Un porcentaje de esas empresas no tiene ninguna experiencia exportadora. No es que me queje, a fin de cuentas mi cliente tipo tampoco son las empresas del IBEX; pero independientemente del sector o de su origen todas ellas cuentan con denominador común: su total desconocimiento del comercio exterior.



Todos empezamos desde cero en algún momento, pero todavía me sorprende lo alejados que se encuentran estas empresas del significado de exportar o al menos internacionalizarse en algún grado. 
Cuando uno no sabe de algo intenta informarse de forma autónoma, investigando y leyendo sobre el tema para, sin salir de nuestra ignorancia, sí al menos tener una idea e impedir que, una vez que empezamos a preguntar, cualquiera nos venda su verdad con total impunidad. O al menos esa es mi forma de actuar.

La conclusión a la que forzosamente llego es que más que no saber exportar lo que existe es un bajo nivel de gestión y sobre todo una falta importante de estrategia y dirección comercial. No internacional, sino global.

En la práctica el reflejo de esta reflexión es la ausencia de página web o algo digno de ese nombre, utilización de direcciones de correo electrónico genéricas (hotmail, gmail, etc) o falta de una documentación básica del producto que ofertan. 

Peor y más preocupante es su manifiesta incomprensión y su actitud hostil hacia la necesidad de invertir, hacia la ausencia de garantías de resultados y hacia los plazos de tiempo que conlleva poner en marcha estos proyectos. Todo ello aderezado con un nulo conocimiento de idiomas y cultura de otros países.

La semana pasada sin ir más lejos llamé por teléfono a una empresa de material de construcción respondiendo a un correo electrónico en el que me pedía más información sobre mis servicios. 
Al explicarle que como su página web no era buena y no estaba traducida había poco que yo pudiera hacer por ellos me respondió que no me preocupara y que eso lo podían hacer conforme fuésemos trabajando. De paso el buen señor me preguntó en qué idiomas la tenían que traducir y qué más tenían que hacer para vender fuera.

Antes de que este artículo se convierta en una despechada crítica hacia un tipo de empresario voy a añadir mis reflexiones.

Si al leer este artículo te estás viendo reflejado en algún aspecto no pasa nada, ni siquiera es preocupante. Es más, estás dando un paso en la dirección adecuada al leer sobre ello y darte cuenta de la situación real en la que te hallas. 

En muchos artículos de este blog, en el de algunos de mis colegas consultores y en el de organismos de apoyo a la internacionalización encontrarás mucha y buena información para empezar así como experimentados profesionales que se dedican a ayudar a empresas como la tuya.

Si por otro lado ahora mismo estás pensando porqué no te he facilitado los nombres o los enlaces a las páginas web de estos profesionales e instituciones es que no has entendido gran cosa de lo que te estoy explicando: ¡EXPORTAR DEPENDE DE TI! Eres tú quien tiene que dar los pasos y buscarse la vida.

Se dice que la ignorancia es atrevida. El atrevimiento en comercio exterior es imprescindible, pero la ignorancia será tu perdición.


Artículos relacionados: