13 diciembre, 2012

CAMARAS: RECONSTRUYENDO POR EL TEJADO

Tensión en las Cámaras a la espera 
de la ley que les otorgue financiación


Leía con atención y cierta aprehensión estos últimos días dos artículos de prensa sobre las Cámaras:

"Las Cámaras reforzarán su papel en la internacionalización y el arbitraje" y “Cámaras: 125 años trabajando el futuro”.

La celebración de sus 125 años de existencia ha servido para relanzar de nuevo el falso debate sobre su función, dando por hecha su supervivencia tras más de un siglo de actividad.

Queda en al aire el tema principal, que no puede ser otro que su financiación. Creo que salvo quizás alguna honrosa excepción puntual, nadie duda tampoco de que estas instituciones no son capaces a día de hoy de auto-financiarse.



Se puede comprender que una ley que suprimió la obligatoriedad de las cuotas camerales sólo puede ser compensada por otra que permita que sigan existiendo. Pero con el trasfondo económico actual alguien podría carraspear fácilmente.

Y como ejemplo las barbas del vecino: los organismos autonómicos se están quedando en una representación de lo que eran en el mejor de los casos. En el peor de esos casos está PromoMadrid y su confirmada desaparición. Por no mencionar que las Confederaciones Empresariales siguen metiendo el dedo en el ojo a la Cámaras y realizando actividades y misiones internacionales de forma independiente.

Con semejante situación de respiración asistida se me hace un poco patética la lista de funciones que se les quiere asignar o potenciar. Siempre me ha parecido interesante su labor de Cortes de Arbitraje; que con la situación actual de la justicia (próxima huelga de jueces incluida) se vería reforzada; pero desde luego mi experiencia con la Cámara de Comercio de Salamanca por un impago con una empresa PIPE hace dos años fue tan lamentable que no me cansaré de desaconsejarla a todo el que me pregunta.

Con respecto a su labor en el área de comercio exterior no me atrevo a sacar conclusiones definitivas. Actividades como las clásicas misiones comerciales han perdido peso rápidamente porque ya no cumplen expectativas y por defecto siempre hay empresas que regresan cabreadas y quejándose.

En parte porque no estaban preparadas para ir en primer lugar y los organizadores no se lo dijeron, en parte porque ya no están subvencionadas. Además el precio que se está pagando últimamente a  las consultoras en destino por las agendas me parece que tampoco da para más. Como resultado nadie gana dinero y sí mala imagen. 

En mi caso personal mis servicios de búsqueda de agentes comerciales han atraído a varias de ellas a nivel nacional, pero lo cierto es que incluso llegando a acuerdos formales no han generado ni una sola venta.

Mi opinión es que las Cámaras tienen aún cierto predicamento con las empresas locales, pero no tienen medios para ejecutar acciones en el exterior, que están subcontratando al mejor postor añadiendo sus márgenes.

Como conclusión me parece que el trato que están recibiendo las Cámaras es deshonroso e injusto. Se trata de una de las instituciones que mejor servicio pueden dar, aunque reconozco que mi opinión choca frente a la de la mayoría que quedó reflejada en la encuesta que realicé en este blog a principios de año.

¿Cómo ves tú la situación de las Cámaras? ¿Estás satisfecho con los servicios de tu Cámara local?



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