27 junio, 2012

EXPORTAR DEL DICHO AL HECHO

¿Quién asume la responsabilidad 
de la internacionalización en la empresa? 
Parte I: lo que dice la teoría


Hace unos días me topé con un artículo de IESE Business School titulado "Un lugar para los mandos medios", que trata sobre la intervención de éstos en los procesos de internacionalización de las PYMEs.
Me pareció un aspecto muy interesante porque relaciona las posibilidades de éxito de estos proyectos con la elección del responsable y sobre todo con su grado de implicación.

Para ello se toma el caso de una PYME italiana, en la que se realizan una serie de entrevistas a los mandos medios implicados en su desarrollo internacional.

La primera conclusión es que la alta dirección desconoce el grado de compromiso de estos mandos medios, ya que sólo el 40% se sienten implicados. El resto entiende que la toma de decisiones es responsabilidad de la gerencia y prefieren no implicarse en la formulación de la estrategia porque creen no tener las aptitudes y que la responsabilidad no se les ha sido otorgada.


Los mandos intermedios en la internacionalización

Por otro lado los mandos medios que sí se sienten implicados lo están fundamentalmente porque tienen responsabilidad sobre los resultados de la internacionalización. Aquellos responsables de generar ingresos para su empresa están implicados en las decisiones estratégicas, y a la inversa.

Las ventajas de la participación de estos mandos es que en primer lugar mejoran los resultados; pero además estos responsables alcanzan grados mayores de satisfacción personal y fidelidad para con la empresa. En resumen definen la internacionalización como una oportunidad y no como una amenaza.

Los mandos intermedios son agentes de cambio, imprescindibles en una nueva formulación estratégica como es la internacionalización. Si éstos no están convencidos de sus virtudes la ponen en serio riesgo al obstaculizarla.

Como conclusión este estudio subraya la necesidad de involucrar a los mandos intermedios gestionando su actitud en un cambio estratégico como es la internacionalización. Para conseguirlo la fórmula más eficaz es fomentando su intervención en la estrategia de la empresa.

Esta postura añade dos inconvenientes: la toma de decisiones se complica al haber más personal involucrado y la propia dirección de estos mandos intermedios conlleva un esfuerzo importante y tiempo para lograrlo. Sin embargo ambas dificultades se ven ampliamente compensadas con el efecto positivo de arrastre que estos responsables generan en la estructura de la empresa.

En el siguiente artículo titulado "Parte II: la (cruda) realidad" aportaré mi reflexión sobre qué ocurre en la PYME española realmente.


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