02 mayo, 2012

LOS CONSORCIOS DE EXPORTACION: COMPARATIVA EUROPEA


La unión hace la fuerza: estudio de las fórmulas utilizadas en Europa para exportar creando sinergias
(Continuación - Parte 2/2)

Como continuación al artículo de la semana pasada sobre consorcios, hoy retomamos el reportaje de abril que la publicación de las Cámaras de Comercio dedica a esta figura, haciendo de paso una comparativa entre Francia, Reino Unido, Alemania y España.


Francia

En el país galo la mayor parte de las empresas no exporta por falta de tamaño, razón que está impulsando a los poderes públicos a promover agrupaciones. Las cifras lo requieren: Francia ha perdido un 12% de exportadores en 10 años y actualmente sólo cuenta con 85.000 PYMEs exportadoras; tres veces menos que Alemania y la mitad que Italia.




Diecinueve grandes empresas se han comprometido a apoyar a las PYMEs francesas en el extranjero dentro del servicio denominado Export Pack. Por otro lado también se ha creado el Export Partners Team, agrupación conformada por los servicios nacionales y regionales de apoyo, Cámaras de Comercio dentro y fuera de Francia, COFACE y las asociaciones y organismos de competitividad. Su objetivo fundamental es la creación de clusters divididos en dos tipos:

  1. de competitividad: orientados a empresas tecnológicas, se trata de programas de acompañamiento basados en consultoría. Ya existen 71 de estos clusters.
  2. empresariales: más genéricos y de mayor amplio espectro, se tratan de agrupaciones territoriales y sectoriales que financian proyectos comunes anuales. Francia cuenta con 126 de  este tipo.
Los clusters empresariales son apoyados por las Cámaras de Comercio y las agrupaciones regionales. Fomentan la competitividad de las empresas integrantes, que regularmente incluye la internacionalización de sus miembros. Algunas regiones obligan a las empresas a integrarse en estos clusters, trabajando en equipo y compartiendo información con su competencia directa si quieren recibir cualquier tipo de ayuda.

UBIFRANCE, el homólogo del ICEX en Francia dirige el programa de clusters de competitividad. Se encarga de elaborar los programas colectivos para mercados objetivo, incluyendo la búsqueda de socios tecnológicos en destino. Es este organismo quien busca y criba activamente las empresas francesas susceptibles de integrar estos equipos, si bien se apoya en las Cámaras de Comercio y organismos regionales por su conocimiento sobre el terreno del tejido industrial.

La captación se hace en base a temas específicos, como por ejemplo nuevos materiales, con relevancia transversal para varios clusters a la vez. Una vez establecido un grupo de entre ocho y veinte empresas organizan contactos con socios en los mercados destino: laboratorios, centros de I+D, universidades y por supuesto empresas u otros clusters que trabajen en ese área específica.


Reino Unido
El UK Department of Trade & Industry (UKDTI) cuenta desde 2011 con un plan a cinco años para apoyar la exportación de PYMEs a países en desarrollo y atraer inversiones. En un año ya han dado servicio a 20.000 empresas. En 2015 esperan alcanzar la cifra anual de 50.000 empresas.

Los británicos definen los clusters como "concentraciones geográficas de empresas interconectadas, suministradores especializados e instituciones como universidades que generan especialización y masa crítica que atrae inversiones y compradores.

El artículo describe tres de estos clusters: Advanced Manufacturing Park (AMP) que colabora con BOEING; el cluster bio-médico alrededor de la compañía Astrazeneca; e incluso un cluster bancario: CITYUK.


Alemania
Referencia mundial, paradójicamente en un país que no cuenta con un Ministerio de Comercio más del 50% de sus PYMEs exportaban en 2010. Las dos razones fundamentales son una consolidada tradición exportadora y la existencia de confederaciones empresariales de gran tamaño que apoyan la exportación aportando especialización sectorial, generando sinergias y reduciendo riesgos.

Las empresas alemanas están obligadas a pertenecer a una Cámara de Comercio y casi por defecto a una Fderación profesional. Estas federaciones junto con las confederaciones empresariales actúan como representantes de las empresas frente a los distintos niveles gubernamentales, ayudando a la creación de clusters y áreas sectoriales de excelencia.

En las dos últimas décadas se han reforzado las políticas nacionales de apoyo a las PYMEs. La German Trade & Investment (GTAI) cuenta con 50 oficinas internacionales que desde hace tres años promulga el programa Export Initiatives con carácter sectorial. Sin embargo el mayor problema al que hacen frente actualmente las empresas es la falta de financiación y de garantías de crédito.


España
La agrupación de empresas en clusters de tipo regional tiene mucha tradición en Cataluña y País Vasco, que fueron pioneros en Europa a principios de los años noventa. En la primera Acc10 cuenta actualmente con una treintena de clusters, a los que desde 2006 asigna un gerente. Algunos ejemplos incluyen clusters en el sector textil, el infantil y el de material deportivo, que en un proyecto piloto ha unido fuerzas con un cluster francés y otro holandés.

En el País Vasco los clusters son fundamentalmente sectoriales. La obtención de certificaciones y la asistencia a ferias son dos de las acciones más demandadas, compartir innovación y desarrollo es un tema más delicado. La Rioja con su apoyo al sector vinícola y del calzado también es mencionado.

La Asociación de Empresas Innovadoras (AEI)  lanzada por José Luis Zapatero en 2006 recibe comentarios dispares. El nuevo Consejo de Empresas para la Competitividad creado en 2011 y que agrupa a las mayores empresas españolas entregará su trabajo sobre la globalización en Junio. El efecto locomotora que tienen estas grandes empresas se ve reflejado en sectores como el automóvil o la aeronáutica.

Sin embargo con un inmenso porcentaje de empresas con menos de cincuenta trabajadores, el problema fundamental sigue siendo la falta de tamaño crítico, que unido al carácter individualista de las empresas dificulta cualquier tipo de concentración empresarial; tal y como señalan desde el Observatorio del Sector de la Construcción y el Club de Exportadores.

Varias son las conclusiones que yo saco de este artículo. Las agrupaciones, llamémoslas consorcios o clusters, no sólo son válidas para exportar, sino que en muchos casos es la única manera de hacerlo.

Compartir información e incluso clientes tiene más ventajas que inconvenientes, especialmente para empresas con una media de tamaño excesivamente pequeño. Como ya hemos tratado recientemente en este  blog, la internacionalización debe ser la punta del iceberg de la competitividad y no un objetivo en sí. Los cluster bien orientados y planteados con objetivos durables en el tiempo deberían recoger este planteamiento.

Igualmente me parece interesante la obligación que imponen algunas regiones francesas de pertenencia a clusters para la obtención de determinadas ayudas.

Por último parece, a la vista de este reportaje, que España tiene una de las políticas más débiles en el fomento de estos soportes. El hecho de contar con dos regiones punteras en su desarrollo queda casi en anécdota frente a políticas nacionales, cohesionadas e impulsadas conjuntamente por la totalidad de las instituciones involucradas en el apoyo empresarial que sí están ejecutando nuestros competidores más directos.