03 abril, 2012

EFECTOS DE LA INVERSION CHINA EN OCCIDENTE

Las repercusiones de la enorme capacidad inversora
con la que ya cuenta la economía asiática

Ayer el diario Expansión titula "Apetito inversor del dragón chino" su artículo sobre el enorme flujo inversor chino.
Y es que China es de largo el país con las mayores reservas en efectivo: 3 billones de dólares, más del doble que Japón, segundo en la lista.

Estas colosales inversiones se están repartiendo en dos grandes tipos: recursos naturales en Africa e inversiones financieras, fundamentalmente en Europa. 

Dentro de este último grupo las empresas objetivo se concentran en los sectores energético, de maquinaria, componentes y de suministro.

La dependencia energética china es conocida y reconocida. Sus inversiones en Africa y en empresas energéticas están evidentemente orientadas hacia el abastecimiento de los recursos y materias primas que el gigante asiático requiere para seguir creciendo.

La inversión en otros sectores tiene un carácter igualmente estratégico, la disminución de su dependencia de sus propias exportaciones, obteniendo control en empresas competitivas, know-how y por supuesto otras fuentes de ingresos.

Sin embargo también deberíamos reflexionar sobre como aceptan las naciones occidentales no sólo la pérdida de su histórico estatus como potencias económicas preponderantes sino simple y llanamente que sus empresas más reconocidas e influyentes pasen a estar en manos de dueños tan extranjeros como son los chinos.

En este nuevo entorno podríamos poner como ejemplo cercano el Reino Unido. El diario The Independent publicaba a finales del año pasado un artículo titulado "Ailing European businesses that are being rescued by Asian enterprise" (Debilitados negocios europeos que están siendo rescatados por empresas asiáticas).

En él su autor comienza por decir que occidente está siendo reestructurado por la riqueza oriental de forma gradual, inexorable y, en algunos aspectos, humillante. Toma el ejemplo del sector del automóvil y de cómo el hecho de ser comprados por los chinos no sólo no es negativo, sino que en el caso de Volvo ha significado seguir existiendo y compitiendo. 

Paradójicamente la crisis económica europea está generando excelentes oportunidades de compra, permitiendo a grupos inversores chinos hacerse con una participación muy importante o incluso mayoritaria en grandes empresas a las que luego poder llevar a China para implantarse y seguir creciendo.

Así mismo hay que recordar que al igual que China ahora Reino Unido es un fuerte inversor internacional, que le permite generar enormes beneficios en el extranjero. Sin embargo la gran pérdida se llama control. Puesto que el poder sigue al dinero la balanza ya está irremediablemente cayendo a favor de los inversores extranjeros.

La reflexión que debemos hacer es cómo Reino Unido y occidente puede competir frente al poder económico y financiero extranjero. El artículo de The Independent lo resume diciendo que nuestros cerebros  valen más que nuestras casas haciendo la comparativa entre el valor de los bienes inmuebles de los británicos y las ganancias que sus conocimientos generarán a lo largo del resto de su vida. 

Yo más bien lo llamaría el poder del conocimiento, entendido por la suma de la educación más la capacidad de las personas de sacarle rendimiento financiero mediante la creación de empresas competitivas. Dicho de otra manera, y volviendo al caso español, debemos plantearnos que aún a riesgo de que acaben en manos extranjeras, ¿cuáles son las probabilidades de que el próximo Facebook, Inditex o Huawei sea español?


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