27 marzo, 2012

LA INTERNACIONALIZACIÓN COMO FACTOR DE CRECIMIENTO

Estudio francés sobre las empresas de alto crecimiento:
la internacionalización factor importante pero no único

En este artículo voy a salirme del estricto ámbito de la internacionalización para aportarte una visión global sobre el verdadero peso que tiene para una PYME. Se trata de demostrar que internacionalizarse no debe ser un objetivo en sí mismo sino parte de una completa estrategia que abarca todos y cada uno de los aspectos de una empresa. Dicho de otra manera, hay otros aspectos en los que las empresas deben ser eficaces y tener controlados a la vez, o incluso antes de salir fuera, que son aún más importantes.

Para ello me voy a apoyar en un estudio que llevo leyendo desde hace un par de años: se trata de un reporte anual de la consultora KPMG Francia titulado "Las PYMES que crecen" que ésta lleva elaborando desde 2008 y del que voy a comentar los puntos más relevantes.

El título del estudio define el modelo de PYME y el que debe ser el objetivo último de cualquier empresa: CRECER; y hacerlo más y mejor que el resto. KPMG ha evaluado 2.000 empresas francesas, con facturaciones entre 10 y 300 Millones € y de diversos sectores de actividad, pero cuyo factor común ha sido un crecimiento constante cuatro veces superior a la media en los últimos siete años.

La consultora francesa se ha fijado en varios aspectos para obtener las razones detrás de este rendimiento excepcional:


Actitud frente a la crisis
Las empresas que crecen no sólo se adaptan, sino que son incluso capaces de revotar. Cuentan con un enorme poder de adaptación y anticipan mejor los cambios, es la estrategia del camaleón.
Por supuesto que se han visto afectadas por la crisis, sólo las empresas muy activas en mercados emergentes o con un posicionamiento "low cost" han sufrido menos. El factor sectorial también tiene mucha influencia: la subcontratación y las ligadas a la automoción se han visto muy perjudicadas.

Sin embargo ya en este aspecto se detecta un factor diferenciador de estas empresas: su capacidad para sobreponerse a los obstáculos, empezando por su equipo directivo, que tiene verdadera fe en salir adelante.

Estas empresas de alto rendimiento han evaluado los efectos de la crisis a todos los niveles y han sabido mantener sus programas de inversión. El 60% de ellas no los han modificado; bien porque se autofinancian, bien porque los ejecutaron antes de la crisis o porque siguen contando con el apoyo de los bancos; que ven que el 52% de estas empresas no sufren tensiones de tesorería. Esta capacidad para seguir invirtiendo y hacerlo bajo estas circunstancias marca la diferencia frente a sus competidores y se convierte en una gran oportunidad para estas empresas.

Rentabilidad
Las empresas que crecen son siempre beneficiarias y su rentabilidad se ve menos afectada que la de las empresas del CAC 40 (homólogo del IBEX 35). Consiguen crecimiento muy superiores a la media: 500% de 2001 a 2008; y además aprovechan las oportunidades para seguir creciendo, como conquistar clientes de su competencia, asfixiada por el entorno económico.

Internacionalización
Con una media del 19% de su facturación proveniente de mercados externos las empresas que crecen han sido capaces de mantener esta cuota pese al desplome de sus mercados de exportación tradicionales (Europa y Estados Unidos). En vez de retirarse y concentrarse en el mercado doméstico han redoblado sus esfuerzos comerciales para ampliar su comercialización a mercados de crecimiento: Africa, Asia y Sudamérica.

Innovación
Fundamental para hacer frente a la caída de las ventas como fórmula de generación de nuevas oportunidades: diversificando, ampliando sus tiendas o puntos de venta, reposicionando su gama de productos para diferenciarse.

Crecimiento externo
Sorprendentemente y pese al ambiente de incertidumbre estas empresas siguen desarrollando siguen desarrollando una actividad de adquisición de otras empresas. El crecimiento externo les aporta dinamismo frente a la relentización de su crecimiento orgánico. Joint-Ventures, creación de filiales o de nuevas divisiones entran por supuesto en esta nueva apuesta; siempre con el objetivo de diversificar productos o clientela, o ambos a la vez.

El factor tamaño
Las empresas que crecen tienen una media de 15 años y son líderes de sus respectivos sectores. Por lo tanto cuentan con mayor tamaño y por ende con mayores recursos para hacer frente a la crisis.

Actitud frente al riesgo
Una de las diferencias fundamentales de estas empresas de alto rendimiento: mantienen sus apuestas de futuro. La formación y ampliación de sus plantillas, operaciones de crecimiento externo o la incorporación a nuevos mercados son parte de su esencia y algo a lo que no renuncian bajo ninguna circunstancia.

Endeudamiento
Contrariamente a lo que se podría pensar estas empresas tienen y mantienen un alto grado de endeudamiento, con una media del 60% sobre sus fondos propios (gearing) Sin embargo estas empresas convierten ese endeudamiento en apalancamiento de su crecimiento hasta tal punto que ambos factores se hacen directamente proporcionales y muchas de estas empresas prevén elevar el primero para lograr el segundo. La fórmula para pedir prestado sí que no es un secreto: contar con el apoyo de los bancos. Paradójicamente hay competencia entre ellos para financiar los proyectos de estas empresas, que por tradición y experiencia son capaces de conformar dossieres muy apetecibles para los banqueros.

Concentración en lo esencial
Para seguir creciendo estas empresas son capaces de soltar lastre y recentrarse en su actividad principal, la que verdaderamente tiene valor y aporta crecimiento.. Para ello han sacrificado en otras áreas para potenciar al máximo su actividad comercial para estar más cerca de su mercado y sus clientes.

Perfil del dirigente
Muy poco homogéneo, y frente a todo prejuicio tampoco son jóvenes, con una media de 50 años. Y tampoco comparten formación; pero se autodenominan "profesionales de la formación permanente" y sí que tienen rasgos de personalidad comunes: optimistas, visionarios, creyentes en sí mismos, cazadores de oportunidades, impulsores de crecimiento y amantes del riesgo controlado.


Conclusión
Las empresas que crecen cuentan con un modelo de negocio todo terreno, que les ha permitido crecer más no sólo antes de la crisis, sino que gracias a su capacidad de adaptación han sabido seguir haciéndolo también cuando la actividad económica se ralentiza.

Como se puede observar se trata de empresas que gestionan muy bien cada una de sus áreas. La internacionalización, aún siendo de las más importantes, no es más que una herramienta más y que incluso muchas de estas empresas podrían obtener buenos resultados sin salir a otros mercados.

La pregunta que uno se plantea ahora es ¿cómo entra una empresa en este círculo de virtuosismo, salir de su mediocridad y crecer más que la media de forma constante? Desde mi punto de vista la respuesta está en el punto anterior: con personas. Líderes capaces de transformar una empresa y lograr la excelencia en cada una de sus áreas.


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