23 diciembre, 2011

ESPECIALIZACION COMO CLAVE DE LA SALVACION

Las Cámaras de Comercio apuestan por la 
internacionalización como servicio que permita financiarlas

Al igual que les ocurre a sus clientes, las empresas, a las Cámaras de Comercio españolas no les queda otra que especializarse para sobrevivir. 
Con la vista puesta en el cese definitivo al final del año que viene de las cuotas camerales obligatorias que garantizaban su financiación  ; 2012 será el año que ponga forzosamente a las Cámaras de Comercio en su sitio.

Y lo cierto es, y ésto me duele decirlo, que no pinta nada bien para ellas.

Desde mi punto de vista existen dos posibilidades: la salvación "política" y la empresarial. La primera pasaría por que Rajoy modifique el decreto de Zapatero y vuelva a  financiar directa o indirectamente a estas instituciones. Esto parece poco probable dado el interés confirmado por parte del nuevo Presidente de reducir la administración para hacerla más eficiente y ahorrar. Además como ya he comentado en este blog Rajoy apuesta con centralizar y unificar los servicios de apoyo a la internacionalización

Puesto que ya está el ICEX, Organismos Regionales, la Confederación de Empresarios y hasta algún ayuntamiento realizando este tipo de actividad podemos concluir que el gobierno lo tiene muy fácil para ir despejando el camino y reducir esta maraña de organismos. Bastaría con que simplemente no mueva ficha y que sólo sobrevivan aquellas Cámaras que sean capaces de autofinanciarse.

Sin embargo si finalmente se decide volver a subvencionar públicamente a las Cámaras los efectos pueden ser igualmente nefastos: se sienta un peligroso antecedente, se generan automáticamente agravios comparativos y sobre todo se mantendría la estructura institucional tal y como está. ¿No es ésta una situación ineficiente para las empresas que quieren exportar? Además quedaría por responder la pregunta del millón ¿quién pone el dinero?

Por otro lado está por ver que Rajoy en general y su partido en concreto tomen alguna decisión drástica para quitar poder o recursos a ninguna institución. Esta misma semana el PP se ha opuesto frontalmente a la propuesta de UPyD en la Comunidad de Madrid de reducir un 20% el presupuesto del PromoMadrid. El grupo de Rosa Diéz argumentó que la función de PromoMadrid ya la realiza el ICEX; a lo que el Partido Popular respondió que las empresas madrileñas necesitan internacionalizarse más que nunca. ¿En qué quedamos?

Paso a la opción de financiación de las Cámaras que he definido como empresarial: la venta de servicios a las empresas. La formación por un lado y la internacionalización por el otro son los dos grandes ejes posibles. Sin conocer excesivamente el área de formación uno desde fuera se da cuenta de la tremenda competencia que tienen las Cámaras con las universidades, centros privados y sobre todo con las Confederaciones de Empresarios, que actualmente se esfuerzan en subrayar que son ellas y no las Cámaras los verdaderos interlocutores y altavoces del tejido empresarial de cada región.

Y llegamos a la internacionalización. La prensa está llena de noticias en este sentido: Navarra, Terrassa, Sabadell... no hay Cámara que no pronuncie "internacionalización" en público últimamente. El posicionamiento que buscan es ser el socio de preferencia y asesor de las empresas en su inicio o desarrollo internacional; es decir ir más allá de las misiones comerciales y convertirse ser consultores de comercio exterior. Este planteamiento, teóricamente posible, choca con dos grandes obstáculos: falta de personal formado para hacerlo y estructura internacional para ejecutar esos planes.

Si las Cámaras se ven abocadas a subcontratar cualquiera de estos servicios tendrán forzosamente que pasar por consultores privados, que no necesariamente tendrán interés en que la Cámara de turno haga una mera labor de intermediación a cambio de unas comisiones a veces difícilmente justificables. Este aumento de precios puede llegar a empañar la imagen del propio consultor frente a las empresas a las que asesore en nombre de la Cámara; y a fin de cuentas el propio consultor puede vender sus servicios de forma directa a las empresas sin tener que contar con las Cámaras.

Respecto a la estructura internacional formada por oficinas en el extranjero que ejecuten acciones la situación es similar. No parece probable que las Cámaras se apoyen en sus homólogas, las Cámaras de Comercio Españolas en el Extranjero. Estas últimas funcionan sin fines lucrativos, lo que chocaría frontalmente con el objetivo de las instituciones aquí en origen. Este desfase salta a la vista con la página web de las Cámaras en el extranjero, Camacoes, sin contenido y cuyas últimas noticias datan de 2006.

Por lo tanto la alternativa de nuevo pasa por subcontratarlas durante un período de tiempo o una acción determinada, una apuesta arriesgada que no genera grandes márgenes salvo que se aumente el precio artificialmente.

Como conclusión la actividad relacionada con la internacionalización de las Cámaras se topa con un gran número de instituciones públicas competidoras dedicadas a lo mismo y dispuestas a hundirlas para salvarse ellas mismas, otras tantas consultoras privadas más especializadas y adaptadas para ofrecer servicios empresariales y un trasfondo económico en el que las empresas, malacostumbradas por años de subvenciones que la propia Cámara ofrecía, no invierten los pocos Euros que les quedan si no se les garantiza que regresen del extranjero con pedidos bajo el brazo.

2012 se presenta crucial en la transformación de la estructura de apoyo a la internacionalización de las empresas, que ya no volverá a ser igual.


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