30 septiembre, 2011

DESPIDOS MASIVOS EN LAS CAMARAS DE COMERCIO

La tensa calma antes del 20-N
no impide los despidos a nivel nacional

Como en tantas otras ocasiones la mejor información, o quizás la más objetiva, no viene de dentro sino de fuera. Hace  unos días leía en la publicación francesa Commerce International (C.I.) una serie de artículos que han ido trazando el camino recorrido por las Cámaras de Comercio españolas desde el anuncio de la supresión de la cuota cameral en diciembre del año pasado.

C.I., revista especializada en la actualidad de las Cámaras a nivel mundial, recoge en su último artículo en inglés del 19 de septiembre los despidos, a modo de ejemplo, de estas instituciones en Barcelona y Madrid.
Recordando que a partir de 2013 las cuotas camerales serán completamente abolidas, el artículo señala que en el caso de la institución catalana esta supresión equivale al 70% de su presupuesto; lo que ha conllevado al inicio de los despidos de forma inmediata: 53 empleados perdían su empleo el pasado 30 de junio, el 31% de los asalariados.

Alrededor de un tercio de los 300 empleados de la Cámara de Madrid se manifestaban frente a la institución días más tarde. Con poco éxito: aparte de las 38 despidos voluntarios otra treintena de personas ven peligrar su puesto. A estos recortes de mayor calado a nadie se nos escapa el incesante goteo de despidos en nuestras Cámaras locales a lo largo de los últimos meses. 

Incluso el Consejo Superior de Cámaras se ha visto salpicado. Sin tener confirmación de la noticia, al parecer también estaría llevando a cabo un E.R.E. (Expediente de Regulación de Empleo) de un porcentaje importante de su plantilla.
Como bien señala el artículo las elecciones nacionales del próximo mes de noviembre no hacen sino añadir mayor incertidumbre. El posible cambio de gobierno y su intención respecto a las Cámaras, sumado a unos presupuestos regionales con importantes recortes por parte de los recientemente elegidos ejecutivos, siembran las dudas al más alto nivel cameral.

Por último el artículo lanza un rayo de luz en la forma del acuerdo previsto para finales de este año entre las Cámaras catalanas y el gobierno regional para que éstas provean servicios públicos aún no determinados. Acuerdo que quizás también inicie una tendencia a nivel nacional, pero por otro lado poco probables dadas las estrecheces regionales que están saliendo a la luz estas últimas semanas.

Personalmente creo que las Cámaras no están reaccionando ni lo suficientemente rápido ni de forma cohesionada.  Independientemente de los despidos, siempre indeseados, no tengo constancia de que ninguna de las 88 Cámaras se haya fusionado con otras. Tampoco he oído noticias sobre la creación de sinergias entre Cámaras, agrupando departamentos como podría ser el de Comercio Exterior, al menos a nivel regional. 

Da la sensación de que nadie quiere mover ficha y coger el toro por los cuernos, haciendo cada una la batalla por su cuenta. El efecto es que la Cámaras de Comercio están confirmando la imagen que determinados sectores tienen de ellas: inmovilismo, falta de realismo, lejanía de la realidad empresarial, etc, etc. Imagen ésta que no les va a beneficiar para negociar un nuevo sistema de financiación global y conjunto para todas ellas; ni con los gobiernos regionales ni con el ejecutivo que surja tras las elecciones nacionales. Me temo que 88 Cámaras siguen siendo un número excesivo y que los verdaderos recortes están aún por llegar.