22 julio, 2011

LAS DOS CARAS DE LA EXPORTACION ESPAÑOLA

Paradoja española: baja productividad vs. alta exportación


Pablo Suanzes escribió en la edición impresa del periódico El Mundo del pasado10 de julio un artículo sobre el estado de las exportaciones españolas.


En la primera parte el escritor detalla la importancia creciente de nuestras ventas exteriores: están impidiendo una caída del PIB aún mayor y puede darse el caso de que todo el crecimiento previsto para este año (1,3%) se deba exclusivamente a la demanda externa. Nada menos.La respuesta a la paradoja es que no hay paradoja. Las empresas exportadoras españolas, en minoría, son simplemente más competitivas que las no exportadoras, la gran mayoría. Nuestro problema se agrava al subrayar Suanzes que los productos que exportamos tienen generalmente poco valor añadido. 

El grado de sofisticación de nuestras ventas externas es de los peores de toda Europa, y empeorando. Como véis en la imagen la cuota de exportación española pese a todo resiste, pero sólo por el trasbase de ventas de manufacturas a servicios. 

El autor también matiza el significativo incremento de las exportaciones de 2010 frente a los datos de 2009, ya que en 2008 se exportó por valor de casi 190.000 M €, más de 4.000 millones más que en 2010, por lo que en ningún caso estamos en cifras record de ventas.

El desafío español vendrá en cuanto los países emergentes eleven la sofisticación de sus productos, igualándola a la de los nuestros. Países que por otro lado tienen las mayores tasas de crecimiento mundial y a los que por cierto España vende poco (ver gráfico), otro problema añadido.

Las dos respuestas parecen que se divisan en el horizonte: la venta de servicios, turismo aparte, y la inclusión definitiva de las PYMES españolas en nuestro tejido exportador. Conseguir este doble objetivo no parece factible a corto plazo dadas las actuales circunstancias.¿Tendremos tiempo suficiente para reaccionar más adelante?