08 junio, 2011

EVALUACION DE LAS RAZONES DE INSCRIPCION AL PIPE

¿Por qué se apuntan las empresas al Programa PIPE?


Como continuación a la entrada de la semana pasada sobre la situación financiera e institucional del Programa faro del ICEX me parece oportuno hoy reflexionar sobre las razones por las cuales las empresas se embarcan en este proceso de internacionalización.

Los motivos de entrada al programa, nada menos. La palabra que mejor los resumiría, o en todo caso la más habitual, es necesidad. Necesitar exportar puede parecer muy bueno desde el punto de vista de un Promotor porque hasta cierto punto le garantiza la atención y el compromiso de la empresa para con su labor. Sin embargo la realidad suele ser distinta en los casos en los que necesidad rima con urgencia, desesperación, cortoplacismo y búsqueda de atajos; situación habitual en los tiempos económicos que corren, especialmente en determinados sectores industriales.







Cuando se da esta situación la necesidad, no es tal, sino una verdadera obligación de obtención de resultados comerciales en mercados  internacionales a los que la empresa llega a supeditar su propia existencia. Nada más y nada menos; ¡menudo papelón nos cae a los Promotores!

Y sin embargo la respuesta es yo diría, incluso fácil: ¡Usted NO es una empresa PIPE! Internacionalizarse, o en todo caso exportar, se tiene que dar en unas circunstancias óptimas, diametralmente opuestas a las anteriormente descritas. Señor empresario o director gerente (nunca responsable de exportación, porque estas empresas no lo tienen): gaste sus últimos cartuchos en el mercado nacional, céntrese en lo que conozca y no se despiste con programas que le distraerán del día a día que tiene Usted que gestionar. ¿ Cuántas de estas empresas ni siquiera cubren el mercado nacional en su totalidad? ¿No deberían al menos evaluar otras  plazas españolas, por muy lejanas que éstas estén?

La experiencia de estos últimos años me demuestra sin duda alguna que muy pocas de estas empresas llegan a terminar el Programa PIPE o al menos hacerlo de forma satisfactoria. Fundamentalmente porque el día a día les sigue absorbiendo y no pueden dedicarse a su internacionalización, y en los casos extremos porque la empresa deja directamente de existir. De nada sirve que inicialmente la empresa cumpla los requisitos mínimos de entrada, éstos no siempre son fiables y reflejan el potencial real de la empresa.

La conclusión es que los Promotores deben evaluar estas situaciones e informar de forma efectiva a las Secretarías Técnicas para evitarlas; poniendo a las empresas en un “período de evaluación” como podría ser en determinados casos el APEX hasta que se tome una decisión definitiva sobre su inscripción o no en el Programa PIPE.