25 mayo, 2011

CONSORCIOS DE EXPORTACION: ¿ESE GRAN OLVIDADO?

Porqué los Consorcios son más necesarios que nunca


Hace  unas semanas encontré un documento muy interesante de Ignacio Prieto sobre los Consorcios de Internacionalización. En él se aborda esta herramienta desde diversos aspectos: tipos, motivación, ventajas, pasos para crearlos y problemas más comunes.

Desde mi experiencia y en línea con las conclusiones de Ignacio el mayor problema al que se enfrentan los consorcios en España es la falta de miras, de talla empresarial o en una palabra de mentalización de las empresas y sus dirigentes. Yo cuando trato este apartado con mis clientes resumo mi opinión diciendo que los consorcios "nacen para morir"; de éxito y más comúnmente de fracaso.





De éxito cuando los objetivos, normalmente comerciales, se han conseguido y sus integrantes dejan de obtener sinergias, ahorro de costes y conocimiento del mercado, con lo que cada integrante en mayor o menor medida decide actuar por cuenta propia.
De fracaso, desgraciadamente más común, cuando no se logran unos objetivos mínimos globales; cuando los hay pero descompensados entre sus miembros o cuando simple y llanamente alguno de los miembros abandona y no se encuentra un sustituto.

Creo que a estas alturas todos sabemos que las empresas españolas no saben jugar en equipo. Desde mi punto de vista ésta es una de las razones por las que Italia sigue estando por delante de España en muchos sectores. Los empresarios italianos compiten entre ellos una vez han llegado y se han implantado en el mercado destino, no antes de salir. Además cuanto más pequeña es la PYME española más aguda es esta tendencia.

Respecto al ICEX es llamativa cómo ha ido variando su estrategia a lo largo de estos últimos años. Ha pasado de fomentar los consorcios de forma directa con importantes ayudas a apoyarse en las asociaciones sectoriales nacionales para dirigir sus acciones de promoción exterior; quizás fruto de la incapacidad de los empresarios españoles de compartir con sus colegas. Por no mencionar los Clubs de Exportadores de algunas Cámaras de Comercio, que murieron después de su primera reunión, falta de recursos y de interés.

En fin, como conclusión final señalar que personalmente soy un firme creyente en los consorcios y que a la vista del tamaño medio de las empresas en este país esta figura más que una opción me parece una necesidad.