24 marzo, 2011

EXPORTACIONES DE JAMON IBERICO

Salón de la Alimentación de Castilla y León


Con motivo de la feria celebrada en Valladolid la semana pasada se han realizado diversos encuentros sectoriales con empresas de la región.

Respecto al jamón ibérico, el director general de una de las empresas productoras más importantes señalaba la intención por parte de China de copiar éste uno de nuestros productos autóctonos más tradicionales.

La noticia no detalla quien lo está haciendo y en qué está consistiendo el intento de copiar este producto, por lo que quizás estemos hablando de meras suposiciones o conjeturas desde la prepotencia de saberse propietario de un producto único en el mundo. Personalmente definiría el jamón ibérico como inmejorable, no como inimitable.






En mi experiencia con una empresa leonesa del sector hace un par de años me topé con un mercado muy desestructurado, con un gran número de empresas excesivamente pequeñas y con una estrategia comercial limitada al mercado nacional, por no decir local. Como bien señala la noticia la crisis del sector se hacía visible en las gigantescas naves repletas de "patas" sin vender; los casos de impagos a la orden del día y las continuas ofertas de producto de supermercados e incluso bancos.

La internacionalización de un producto de una calidad espectacular choca frontalmente con el desconocimiento mayoritario del producto a nivel internacional, que se queda sorprendido ante el precio medio del producto. España como único productor tiene la labor, ardua, de evangelizar a los consumidores internacionales sobre las bondades, los hábitos y la cultura que emana de un producto tan mundano como el cerdo.

La realidad es que pese a la existencia de asociaciones como AECOC, los empresarios hacen una vez más cada uno la guerra por su lado, en un "sálvese quien pueda" agravado por la crisis. Las PYMES, con alguna honrosa excepción, se ven limitadas a suscribir su actividad exportadora a los canales vinculados a los expatriados españoles; y las grandes empresas cárnicas, con más recursos publicitarios, venden un producto alejado de la calidad que se le presupone al jamón ibérico, perjudicando su imagen.

En definitiva, y volviendo al titular de la noticia, el comentario sobre la posibilidad de competir con China debería hacer saltar algunas alarmas en vez de ahondar en la complacencia española de poseer un producto tan especial. ¿No están contratando empresas chinas enólogos europeos a golpe de talón para trabajar en sus propios viñedos en destino?